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Exposición permanente

Colección de filetes porteños

Por: A. S.

Este verano hay muchas cosas para hacer en Buenos Aires. Una de ellas es no perderse la Colección de filetes porteños –recientemente declarados Patrimonio cultural inmaterial de la humanidad- en el Museo de la Ciudad.

Buenos Aires en enero es hermosa. Tiene la grandeza de siempre pero está menos llena de gente. Sus calles se pueden recorrer con tranquilidad, con el corazón sosegado, pronto a descubrirle detalles que nos enamoran como la primera vez.

Unos de esos lugares íntimos, que tiene el efecto de un viejo y entrañable costurero con miles de cositas antiguas para revolver, es el Museo de la Ciudad. En él se conserva nuestro acervo más cotidiano pero no por eso menos valioso; fotos viejas, publicidades, juguetes, alcancías, postales, estufas, radios y fonógrafos, bacinillas, envases, azulejos...

Dentro de esas pruebas de vida ciudadana está la Sala de filetes. Se trata de una exposición permanente con piezas provenientes de diversos sitios, muchas realizadas sobre sus soportes originales.

Es que la historia del filete comenzó siendo, más que una disciplina de museo, una forma de ornamentar objetos de uso diario, como por ejemplo organitos, carros tirados a caballo, después camiones y colectivos,  y al día de hoy, desde guitarras, termos, remeras, graffitis y ¡hasta tatuajes!, que se basan en esta técnica originada en el país de la mano de los inmigrantes europeos que llegaron a fines del siglo XIX y principios del XX.

Cambiando de soportes y de motivos, el filete fue creciendo al ritmo de la ciudad y se reprodujo en sus rincones y en su gente, creando una fuerte impronta de identidad con sus coloridos diseños. 

¿Por qué recomendamos la visita a la sala de fileteado? Primero, para reconocernos en sus arabescos. Y después, para festejar que la UNESCO haya aprobado por fin la postulación realizada por el Ministerio de Cultura.

Es una realidad: el filete porteño es Patrimonio cultural inmaterial de la humanidad.

¿Cómo reconocer un auténtico filete? Ante todo, sabiendo leer las huellas que en él se observan de la arquitectura de la ciudad. Sus ornatos y volutas están inspirados en molduras y herrerías de la arquitectura de estilo francés que todavía abunda.

Si estos trazos están rodeando un retrato de Carlos Gardel, de León Gieco  o de Leo Messi, es otro buen signo, porque el filete homenajea siempre a personalidades queridas de nuestra cultura popular. Y si están dibujados por verdaderos artistas, como Silvia Dotta, una de nuestras fileteadoras referentes,

no lo piensen más: es un filete vivo y bien porteño el que están contemplando.

Museo de la Ciudad

Defensa 223. Tel: 4331-6393. Sala del filete en el bar del Museo. Lunes a lunes de 10 a 19. www.fileteypatrimonio.com.ar