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Estrenos argentinos

Inseparables

Por: Laura Ávila

Se estrena la nueva película de Marcos Carnevale, remake de la francesa Intouchables.

Siempre que se hace una remake me pregunto, ¿es necesario?

Si una película funciona, está bien realizada y cierra por todos lados, ¿para qué hacer una nueva versión?

"Por la guita" quizás diría Tito, el personaje interpretado por Rodrigo de la Serna. Y pensar en Tito así, como alguien vivo más allá de la pantalla, tal vez sea un esbozo de respuesta a mi pregunta. Tal vez hacer una película de otro, pero all' uso nostro, termine fundando una obra que trascienda.

Para los que todavía no estén enterados, Inseparables cuenta la historia de un hombre muy rico y poderoso, de esos que tienen mansiones y aviones privados, que se queda cuadripléjico. Necesita que lo asistan todo el tiempo y como millonario que es, se encapricha con el jardinero para que lo ayude.

El jardinero es Tito, un joven ex convicto que vive en Lugano y que no tiene la menor idea de cómo cuidarlo. Apenas puede con su vida y la de su familia.

Pero el contrato se hace, los dos empiezan a convivir, y la magia de la amistad se produce.

Dos cosas: esta historia, que parece de cuento, está inspirada en un hecho real.  Y segunda, la versión argentina está muy bien.

¿Por qué? Primero, por obra y gracia de Rodrigo de la Serna, que deja todo en la composición de Tito. Al verlo, de buenas a primeras, no se lo asocia ni soñando con un joven marginal. Pero empiezan a pasar las escenas y su forma de ponerle cuerpo y alma al personaje nos seducen. Él está siempre en la huella de la película. La verosimilitud emana de él.

Esto, sumado al fabuloso guión original de la película de Eric Toledano y Oliver Nakache -que la verdad sea dicha, el director Carnevale tuvo el acierto de casi no tocar- y la fuerza de los personajes secundarios (muy bueno el trabajo de Alejandra Flechner) hacen que la historia fluya sin tropiezos.

Oscar Martínez completa la dupla de protagonistas. Su Felipe lleva una carga física especial (solo puede valerse de su rostro para componer el personaje) y lo resuelve con gran soltura.

El elenco se completa con Carla Peterson, Rita Pauls, Franco Masini y el siempre efectivo Giampaolo Samá, que tiene aquí un breve papel de cuidador de inválidos.

Al que espere una reflexión acerca de la diferencia de clases, de cómo una amistad tan asimétrica no puede florecer en un entorno capitalista, etcétera, le decimos que esta no es su película.

El cine de Carnevale, usualmente, no se fija en esas cosas. No está mal cuando lo intenta: de hecho, Anita me parece su mejor trabajo.

Pero el suyo es más bien un cine de buenos sentimientos. Apunta al gran público y eso no es ningún pecado.

Estreno en Buenos Aires: 11 de agosto.