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Estrenos argentinos

Calles de la memoria

Por: Laura Ávila

Se estrena el documental de Carmen Guarini que intenta caminar por un sendero en donde no exista el olvido.

La memoria disputa un espacio. Esa es una de las frases disparadoras de esta película inusual, armada como una especie de documental dentro de otro.

El primero registra los pasos de un taller de cine para extranjeros.

Todos están en Buenos Aires, todos vienen con experiencias de vida diferentes. Guarini, la directora, les propone hacer un registro acerca de las baldosas que un grupo de  vecinos prepara como homenaje a los detenidos-desaparecidos de la dictadura.

A través del seguimiento de ese taller, se abre paso otro documental, el verdadero: ¿cómo nosotros, los nativos herederos de esa violencia, percibimos la memoria, su ejercicio? ¿Consideramos esos homenajes como meras expresiones del pasado?

Calles de la memoria depara varios descubrimientos. Expone que el recuerdo puede trascender las fronteras. Y no está enfocado en la lucha política de los militantes desaparecidos, sino que sostiene la óptica de esas vidas truncadas narrándolas como lo que además fueron: las de un puñado de vecinos que intentó cambiar la historia. La película registra el intento de los sobrevivientes de insertar esas vidas en el camino de la gente que transita hoy las ajetreadas veredas de este país. Intenta mostrar, intervenir, propone que apoyemos los pies en la tierra.

Sobria, emocionante, apelando a un registro honesto de la realidad, la cinta produce sentimientos encontrados y nos enfrenta a nuestras concepciones de ese pasado difícil. Está narrado en off por la misma directora, que va hilando los hechos del film con textos lúcidos y directos, que le otorgan un gran valor a cada palabra.

Guarini es cineasta y antropóloga. Doctorada en la Universidad de Nanterre, Francia, realizó seminarios de especialización con Fernando Birri y Jorge Prelorán. En 1986 fundó junto a Marcelo Céspedes Cine Ojo, productora dedicada exclusivamente a la realización de cine documental.

Los vecinos de Barrios por Memoria y Justicia, que es la organización que produce y coloca esas baldosas conmemorativas, son personas de carne y hueso, muy entrañables. Sus presencias enriquecen el documental y lo dotan de gran sentido.

Hay un interesante punto de vista desde las baldosas, como si esos muertos nos estuvieran observando en silencio, o tal vez velándonos los pasos, de cara a un futuro posible. Un futuro sin olvido.

 

 

Estreno en Buenos Aires: 4 de julio.